Aún tu ausencia (Lui)

3 09 2008

Me revuelco en todas las cenizas
tratando de encontrar el solo fuego.
Me siento a conversar con la sombra
que un día de verano olvidaste en el sofá.
Soy el sueño de las huellas de unos pasos
que una noche perdieron la memoria.
Nadie anduvo nunca por aquí.
Se renta el cuarto vacío
de una casa que ya no existe más.

De: No basta decir

Alejandro Jodorowsky (1929-)





Nuestra voz (Male)

3 09 2008

Para que los pasos no me lloren,
para que las palabras no me sangren:
canto.
Para tu rostro fronterizo del alma
que me ha nacido entre las manos:
canto.
Para decir que me has crecido clara
en los huesos más amargos de la voz:
canto.
Para que nadie diga: tierra mía!
con toda la decisión de la nostalgia:
canto.
Por lo que no debe morir, tu pueblo:
canto.

Me lanzo a caminar sobre mi voz para decirte:
tú, interrogación de frutas y mariposas silvestres,
no perderás el paso en los andamios de mi grito,
porque hay un maya alfarero en su corazón,
que bajo el mar, adentro de la estrella,
humeando en las raíces, palpitando mundo,
enreda tu nombre en mis palabras.
Canto tu nombre, alegre como un violín de surcos,
porque viene al encuentro de mi dolor humano.
Me busca del abrazo del mar hasta el abrazo del viento
para ordenarme que no tolere el crepúsculo en mi boca.
Me acompaña emocionado el sacrificio de ser hombre,
para que nunca baje al lugar donde nació la traición
del vil que ató su corazón a la tiniebla, negándote!

Otto René Castillo (1936-1967)





There will come soft rains (Pablo)

3 09 2008

There will come soft rains and the smell of the ground,
And swallows circling with their shimmering sound;

And frogs in the pools singing at night,
And wild plum trees in tremulous white;

Robins will wear their feathery fire,
Whistling their whims on a low fence-wire;

And not one will know of the war, not one
Will care at last when it is done.

Not one would mind, neither bird nor tree,

If mankind perished utterly;

And Spring herself, when she woke at dawn
Would scarcely know that we were gone.

Sara Teasdale (1884–1933)





Carta sin despedida (Jonathan)

3 09 2008

A veces,
mi egoísmo me llena
de maldad,
y te odio casi
hasta hacerme daño
a mí mismo:
son los celos, la envidia,
el asco
al hombre, mi semejante
aborrecible, como yo
corrompido y sin remedio,
mi querido
hermano y parigual en la desgracia.

A veces -o mejor dicho:
casi nunca-,
te odio tanto que te veo distinta.
Ni en corazón ni en alma te pareces
a la que amaba sólo hace un instante,
y hasta tu cuerpo cambia
y es más bello
-quizá por imposible y por lejano.

Pero el odio también me modifica
a mí mismo,
y cuando quiero darme cuenta
soy otro
que no odia, que ama
a esa desconocida cuyo nombre es el tuyo,
que lleva tu apellido,
y tiene,
igual que tú,
el cabello largo.
Cuando sonríes, yo te reconozco,
identifico tu perfil primero,
y vuelvo a verte,
al fin,
tal como eras, como sigues
siendo,
como serás ya siempre, mientras te ame.

Ángel González Muñiz (1925-2008)





La despedida (Luis)

1 09 2008

Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós.
No sé si me quisiste… No sé si te quería…
O tal vez nos quisimos demasiado los dos.

Este cariño triste, y apasionado, y loco,
me lo sembré en el alma para quererte a ti.
No sé si te amé mucho… no sé si te amé poco;
pero sí sé que nunca volveré a amar así.

Me queda tu sonrisa dormida en mi recuerdo,
y el corazón me dice que no te olvidaré;
pero, al quedarme solo, sabiendo que te pierdo,
tal vez empiezo a amarte como jamás te amé.

Te digo adiós, y acaso, con esta despedida,
mi más hermoso sueño muere dentro de mí…
Pero te digo adiós, para toda la vida,
aunque toda la vida siga pensando en ti.

José Ángel Buesa (1910-1982)





Olvido (Pablo)

1 09 2008

Se me olvidó tu nombre,
no recuerdo
si te llamabas luz o enredadera,
pero sé que eras agua
porque mis manos tiemblan cuando llueve.

Se me olvidó tu rostro y tu pestaña
y tu piel por mi boca transitada
cuando caímos bajo los cipreces
vencidos por el viento,
pero sé que eras luna
porque cuando la noche se aproxima
se me rompen los ojos
de tanto querer verte en la ventana.

Se me olvidó tu voz, y tu palabra,
pero sé que eres música
porque cuando las horas se disuelven
entre los manantiales de la sangre
mi corazón te canta.

Carlos Medellín (1928-)





Sola tú (Jonathan)

1 09 2008

Sola tú junto a mí, junto a mi pecho;
sólo tu corazón, tu mano sola,
me lleva al caminar; tus ojos solos
traen un poco de luz hasta la sombra
del recuerdo; ¡qué dulce,
qué alegre nuestro adiós! El cielo es rosa
y es verde el encinar, y estamos muertos,
juntos los dos, en mi memoria sola.
Sola tú junto a mí, junto al olvido,
allá donde la nieve silenciosa
del alto Guadarrama, entre los pinos,
de rodillas te toca.
Estamos solos para siempre; estamos
detrás del corazón, de la memoria,
del viento, de la luz, de las palabras,
juntos los dos sobre la nieve sola.

Leopoldo Panero (1909-1962)





Lluvia (Nury)

31 08 2008

Hoy llueve mucho, mucho,
y pareciera que están lavando el mundo.
Mi vecino de al lado mira la lluvia
y piensa escribir una carta de amor
una carta a la mujer que vive con él
y le cocina y le lava la ropa y hace el amor con él
y se parece a su sombra
mi vecino nunca le dice palabras de amor a la mujer
entra a la casa por la ventana y no por la puerta
por una puerta se entra a muchos sitios
al trabajo, al cuartel, a la cárcel,
a todos los edificios del mundo
no a una mujer ni al alma
es decir, a ese cajón o nave o lluvia que llamamos así
como hoy que llueve mucho
y me cuesta escribir la palabra amor
por que el amor es una cosa y la palabra amor es otra
cosa
y sólo el alma sabe dónde las dos se encuentran
y cuándo y cómo
pero el alma qué puede explicar
por eso mi vecino tiene tormentas en la boca
palabras que naufragan
palabras que no saben que hay sol por que nacen y
mueren la misma noche en que amó
y dejan cartas en el pensamiento que él nunca
escribirá
como el silencio que hay entre dos rosas
o como yo que escribo palabras para volver
a mi vecino que mira la lluvia
la lluvia
a mi corazón desterrado.

Juan Gelman (1930-)





Amor al Sur (Luis)

31 08 2008

Cada dia que se esculpe en mi piel otro surco, como aquel que abre con la yunta de la esperanza, el campesino, soñando, indígena, con su maiz…
despues de todas esas lunas que se reflejaron nadando en mis lagrimas pasadas y futuras…
Después de cada instante y en el preámbulo del siguiente,  me enamoro un poco mas del Sur, de este lugar sempiterno donde fui engendrado, aquí, mi Sur… ese lugar en donde la madre tierra abrió sus piernas de par en par, para que apretado surgieran desde sus entrañas, nuestros pueblos milenarios…

Quiso el sortilegio que fuese yo,  uno de los que siguen engrosando las filas del pueblo… uno de los tantos paridos de nuestra madre buena, Guatemala de mis amores… quiso la vida darme el privilegio de haber nacido… de haber abierto los ojos por primera vez en America Latina, en Centro America Latina, en Guatemala Indígena y Latina, ombliguito del mundo, tierra, zacate y volcanes, humildemente me disfruto el orgullo, de heredar entre tantos genes diversos, aquellos de los hombres y las mujeres de maiz, su inteligencia emocional y su derecho a la ternura universal y al encantamiento de la madre de todos: nuestra tierra…

Me veo torpe caminando por la cumbre que culmina finalmente este tiempo de miseria y oprobio… y que anuncia entre el bosque nublado la llegada de la nueva era,  presintiendo el caos mundial que se avecina… y  con una sonrisa de oreja a oreja, con las ganas de dejar hasta el ultimo halito que me queda…con la ilusion de hacer al fin realidad, nuestros sueños colectivos, por los que otros Latinoamericanos nacidos en el ombligo del continente, murieron,  Otto Rene Castillo: “…nada, ni nadie podrá contra la vida, porque nadie pudo jamás contra la vida…, y tambien Oliverio Castañeda de León: “podrán masacrar a los dirigentes, pero mientras haya pueblo…habrá revolución”…

y entonces siento el fueguito de mi corazón, calentando un pedacito del Sur, juntándose con los demas fueguitos que sienten y luego entienden, que es con el amor mas profundo, emanado del corazón, y poniendo la razón a su servicio… que vamos a construir finalmente, las condiciones necesarias para que sea entonces, el amor, en este tiempo de mudanzas y de olor a nuevo, el centro de la construccion de la nueva sociedad, la nueva era de mujeres y hombres de maiz…y el rescate del planeta azul como un todo maravilloso…





Aún bajo la amargura (Lui)

30 08 2008

Al fondo de la noche
bajan los pasos y se van.

Cavilosas tinieblas los rodean.
Calles. Borrachos. Edificios.
Alguien que huye de sí mismo.
Una botella rota, sangrando.
Un papel viudo gira en una esquina.
Un librepensador se orina sobre el césped,
dondo mañana jugarán los niños bien,
junto al rocío.

Algo rechina a lo lejos, hierro oscuro, genital.
Asfalto y piedras ciegas, aire dormido,
oscuridad, frío, policías, frío, más policías.
Calles, prostitutas, borrachos, edificios.
De nuevo policías, soldados. Otra vez policías.
Las estadísticas dicen: por cada 80 mil judiciales

hay un doctor en Guatemala.

Comprended entonces, la pobreza de mi país,
y mi dolor y la angustia de todos.
Si cuando digo: ¡Pan!
me dicen:
¡calla!,
y cuando digo: ¡Libertad!,
me dicen:
¡muere!
Pero no callo ni muero.
Vivo
y
lucho. Y eso enloquece
a los que mandan en mi país.
Porque si vivo,
lucho,
y si lucho,
contribuyo al amanecer.
Y de esta manera nace la victoria
aun en las horas más amargas.

Otto René Castillo (1936-1967)